Toledo está situado a cien metros de altura sobre un pronunciado meandro del río Tajo conocido como Torno del Tajo. Su condición de ciudad amurallada ha permanecido intacta hasta mediados del siglo XIX. Sus primeros habitantes construyeron un poblado de castros, posteriormente se erige la Ciudad Celtibérica Amurallada, un importante pueblo Carpetano, de estos primitivos asentamientos data el de Cerro del Bú. En el 193 a.c. los romanos toman la ciudad, de su presencia son muchos los testimonios como restos de villas romanas un acueducto, un circo y otros. En la época medieval Toledo conoce tiempos de esplendor llegando a ser capital del reino hispanogodo y arzobispado. La ciudad cuenta con unos 79000 habitantes de derecho, esta población ha crecido mucho en los últimos años en los que el precio de la vivienda en Madrid junto a la mejora de las comunicaciones que sitúan a Toledo a 30 minutos de la capital de España ha dado lugar a un movimiento migratorio importante.
El uso del hierro llegó a Toledo de manos de los romanos, desde entonces Toledo ha sabido mantener notable fama en las manufacturas de este metal que hoy en día sigue siendo una parte importante de su producto interior bruto. Entre los siglos XV y XVII la espadería toledana estaba considerada la de mayor calidad de Europa. En 1761 Carlos III aprovechando el enorme prestigio de las artes metalúrgicas y sobre todo de la espadería de Toledo manda construir la Real Fábrica de armas, en 1777, se encarga una gran remodelación y ampliación de la misma al arquitecto Sabatini, la fabrica llego a ser una ciudad dentro de Toledo., en la actualidad este espacio lo ocupa el Campus Tecnológico de la Universidad de Castilla la Mancha. El patrimonio cultural y monumental de Toledo es totalmente acorde con su historia, desde el Puente de Alcántara al Castillo de San Servando contando con la catedral de Santa María, el Museo del Greco, el Alcázar de Toledo y todo Toledo en su casco antiguo conforman un escenario perfecto para los amantes del turismo cultural.
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